Método para dejar de fumar
“Llegué a su consulta, nada convencido de que por fin fueses capaz de dejar el tabaco.
Le pregunté cómo lo haría, me respondió que además de tratarlo como una enfermedad más incorporaría la desactivación del deseo de fumar y que si realmente era efectivo, desde el primer día sentiría que no desearía fumar más.
Aunque le miré con escepticismo, le creí. Me tumbó en la camilla, cuando Vicente empezó su trabajo empecé a sentir una paz en todo mi cuerpo, esa paz se mantuvo durante mucho tiempo después.
Cuando terminó y me volví a sentar frente a su mesa, me preguntó ¿qué tal?, yo respondí bien, me ofreció un cigarro y descubrí que ya no me apetecía y por supuesto rechacé.
Así llevo 6 años, nunca tuve la más mínima necesidad de fumar.
Gracias Vicente.”
En
el mercado mundial hay muchas maneras que intentan conseguir que las personas
dejen el tabaco, variedades farmacológicas, hipnosis, acupuntura, homeopatía,
rayo láser, sesiones de terapia interminables, etc.
Así mismo, hay multitud de libros de autoayuda.
Sin desdecir las posibles variedades del mercado que se pueden elegir,
en mi caso no es así.
Lo que hago siempre antes de dar cita a un paciente es darle una explicación
y hacerle unas preguntas que son absolutamente básicas, por ejemplo: no
será el mejor momento para dejar de fumar cuando el paciente esté atravesando
por situaciones emocionales o sentimentales difíciles que le tengan en
tensión o en alerta tales como: divorcio, muerte de alguien o de algo
muy querido para ellos, etc.
Hay que tener en cuenta que en determinados momentos de la vida, puede
ser la propia situación la que decida por nosotros tomar una actitud,
la de dejar el tabaco, cuando en realidad la decisión la tenemos que tomar
nosotros mismos libremente y no la situación que podemos estar atravesando.
Y en cuanto al cómo se hace, es tan sencillo y difícil al mismo tiempo
de explicar que prefiero explicárselo con un simple ejemplo.
Si a la mujer más bella del mundo le preguntásemos ¿cuál es el secreto
de su belleza? sin duda la respuesta sería que el de la cualidad que le
da su genética, sin esa sería imposible, y a partir de ahí lo demás son
vestidos, peinados, pinturas que optimizarían esa cualidad.
Y si a Albert Einstein, Galileo, Platón, le hiciesen la misma pregunta
sobre su inteligencia, también la respuesta sería la misma, la cualidad
natural, el don natural proyectado de su pensamiento para desarrollar
una actitud.
En mi caso es exactamente lo mismo, una capacidad, un don natural que
algunas personas tenemos para curar a otras personas; desde el razonamiento
empírico no se puede hoy por hoy comprender qué es lo que pasa porque
la gente se cura.
Pero lo cierto, lo que importa es qué pasa, qué ocurre y que un día hace
más de 25 años dejé mi trabajo de Director Técnico para dedicarme a lo
único que verdaderamente se hacer y da sentido a mi vida, ayudar a la
gente y que desde hace ya más de 6 años lo vengo también haciendo para
que la gente se cure del tabaco.
Se puede desactivar la necesidad, el deseo, las ganas de fumar desde el
primer día y eso es lo que hago. Es como si después de comer abundantemente
hasta saciarse, ya no quisiéramos más comida porque no necesitamos volver
a comer a continuación.
De la misma forma y manera ya no necesitaremos fumar, porque el deseo,
el ansia, el mono en definitiva, habrá desaparecido y mientras esto está
ocurriendo Usted sentirá la paz que sienten los niños cuando duermen.
No lo piense mucho más, si su deseo es dejar de fumar, hable
conmigo personalmente y yo le podré decir antes de que venga a mi consulta
si su caso lo puedo atender o no, después decida Usted.


